La profe Elizabeth, una rectora con diferente visión educativa

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Elizabeth Barrera es la rectora del colegio Liceo Lunita de Chía, un plantel de estrato dos y tres con educación diferente, inclusiva, soñadora, pero con el objetivo claro de formar muchachos sin miedos, entusiastas, con imaginación y creatividad, y sobre todo empeñados en borrar de sus mentes la desesperanza aprendida, muchas veces, en sus casas.

Y es precisamente en la lucha contra esa desesperanza que esta educadora trabaja con sus alumnos y sus padres, para que hagan de sus sueños claras posibilidades. «Hay que culminar un sueño y empezar otro para que el final siempre sea feliz. Yo tengo que ayudar para que otros sean felices y eso los estudiantes también lo tienen claro», dice.

Y fue así, motivándolos a creer en ellos y a buscar la felicidad en la realización de todas sus metas, como comenzó a planear el que cada año la promoción que saliera de bachilleres, tuviera un viaje especial para conocer y disfrutar de nuevos mundos y nuevas culturas.

La primera promoción viajó en el 2013 a Canadá, país en el que durante dos meses vivieron en hogares canadienses, fueron al colegio y mostraron en diferentes escenarios el folclor colombiano y la cultura muisca de esta región. «Ellos vivieron con familias de ese país y participaron en los mismos programas diseñados para niños de colegios estrato 20. Siempre me pregunté por qué mis niños no podían tener esta experiencia y comenzamos entonces a hacer bingos, rifas, almuerzos y viejotecas, para convertir esos sueños en realidades», dice .

Canadá, Estados Unidos, Cuba, Europa (España, Francia, Alemania, Italia y Austria), Turquía y China (acaba de llegar con la promoción de 2019), son los países que han recorrido los bachilleres de Lunita, de la mano de esta educadora que comenzó su colegio, hace 20 años, en una pequeña casa de Chía, con la idea de enseñarles arte a los pequeños cuyos padres salían a trabajar.

Fue tanto el cariño de ella hacia la docencia y la solicitud de los padres, que año tras año iba abriendo y aprobando curso tras curso hasta lograr lo que es hoy el Liceo Lunita, un colegio que está entre los 20 mejores de Chía, tiene 400 alumnos (ella no quiere más), disciplinados, juiciosos, respetuosos y con una rectora que exige a más no poder, pero que no escatima recurso alguno para que sus alumnos dejen volar la imaginación en el aprendizaje.

Y lo tiene tan claro, que ellos todos los años hacen una maravillosa feria de la ciencia, participan en concursos de robótica, en torneos con el cubo rubik y han tenido la fortuna de tener como conferencista privado, a Melik Duyar, llamado por los medios turcos como “el hombre al que se le olvidó olvidar”, uno de los pocos líderes que promueve el entrenamiento cerebral y la alfabetización cerebral en el mundo.

Melik Duyar, uno de los primeros mentatletas en el mundo, es un entrenador de lectura rápida, memoria y matemáticas que viaja por el mundo como conferencista motivacional.

Pero no solo ellos se capacitan en el colegio o viajando, Elizabeth, cuya primera carrera fue la licenciatura en Artes de la ASAP, también lo hace. Estudió economía en la Universidad de Pamplona, se especializó en elaboración y gestión de proyectos y terminó este año su maestría en Educación en la Universidad Los Libertadores, con una tesis de grado en la que planteó el Plan Educativo de Chía.

Esta maestría hizo que fuera seleccionada para el primer viaje de académicos colombianos a la NASA, apoyados por el Instituto de Astrobiología del país. Allí recibió capacitación en el exitoso modelo de educación norteamericano STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), que consiste en que los educadores aprenden para replicar y hacer aflorar en sus estudiantes la imaginación y la creatividad, objetivos claros del modelo STEM y por supuesto de la rectora del Liceo Lunita.

En diciembre de 2018, seis profesores de la Universidad la Gran Colombia y Elizabeth Barrera, entonces estudiante de maestría en Educación de la Fundación Universitaria Los Libertadores, se capacitaron con expertos ingenieros y científicos en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida (EU).

«Todo lo que hacemos en Lunita, lo hacemos de corazón, con pasión, porque la educación es la base de desarrollo de cualquier comunidad. Queremos que el proyecto de Lunita trascienda en la sociedad, trascienda al Municipio, para eso educamos a nuestros muchachos, para que ellos aprendan que todo lo podemos lograr trabajando con entusiasmo, empeño y disciplina» dice con vehemencia.

Esta es Elizabeth Barrera, la amorosa esposa de Alejandro Pineda, la madre atenta de María José, Alejandro y José Luis; una mujer pila, de carácter fuerte, a la que le encanta estudiar, hacer amigos; la que detesta la ingratitud y la deslealtad; la que sueña con tener muy pronto un Centro de Diversión, Ciencia y Tecnología; la que quiere que sus alumnos salgan del colegio siendo mejores personas, la que está nominada al ‘Premio Compartir al Rector’, una mujer sincera, que habla fuerte, generosa, piadosa, una mujer a todo dar, una mujer educadora.

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