Madrid, la puerta a Europa

0
66

Pensar en un viaje a Europa es un sueño para cualquiera. Tantos países del primer mundo tan pegados uno del otro, invitan al espíritu aventurero a recorrer la mayor cantidad de ciudades con la menor cantidad de dinero.

Pero… ¿cómo puede ser posible esta anhelada travesía? Pues ingresando por la puerta grande ¡la gran España! Tierra de buen fútbol y comida exquisita.

Y para comenzar con el primer destino básico, clásico, pictórico y heroico iremos a la capital… Madrid, una ciudad llena de contrastes, de vida nocturna, de restaurantes en cada esquina, tiendas de ropa y farmacias con los mejores precios (medicinas, cremas y lociones medicadas, a precio de huevo).

Al llegar al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid – Barajas, nos encontramos con una construcción monstruosa pero muy organizada, de acabados en finísima madera que cuenta con la belleza de un metro subterráneo,’igual al de Bogotá’para transportarse entre terminales. Como primer consejo recomendamos, a su regreso, ir con suficiente tiempo porque los trayectos son de 25 minutos caminando dentro del aeródromo, y siempre se ve a más de uno llorando ‘cual Magdalena’, en el pasillo, porque lo dejó el avión.

Para empezar el día en la egocéntrica capital madrileña es mejor tomar el Metro para salir del aeropuerto, que está situado en el sector llamado Barajas. Éste recorre la ciudad de punta a punta y el trayecto cuesta 2,50 euros aproximadamente.

Para aquellos viajeros ansiosos de fotos, le recomendamos ir con la suela nueva para caminar y darle sin descanso. El mejor lugar para iniciar el recorrido es el amplio sector del Paseo de la Castellana, una avenida emblemática de Madrid que nos enlaza con algunos de los puntos más importantes.

Sin sonar a guía turístico de bus anfibio o chiva criolla, es menester conocer los famosos lugares históricos de la ciudad. Todo estos a la distancia de una buena caminata, como la Plaza Mayor, la Plaza de Cibeles, la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado y el Estadio Santiago Bernabéu.

Un buen plan es ir al Estadio y si juega el Real Madrid, por casualidad, definitivamente hay que entrar. Cuando hay partido del Real en la liga española, sin ninguna relevancia, se pueden conseguir boletas desde 20 pavos (como le llaman allá a los euros), de lo contrario el tour dentro del estadio está más que bien. Cuesta aproximadamente 25 euros, e incluye visita al museo, los camerinos y la grama. Una experiencia inolvidable, incluso para los que no son amantes del fútbol.

Pero… ¿Qué sería de este recorrido sin una parada técnica por una buena cañita y un par de tapas? Pues sería como ir a Melgar y no tomarse una buena cerveza fría con una picada.

Algún día un taxista me escuchó hablar sobre un sitio famoso de hamburguesas que me habían recomendado, le pregunte si quedaba muy lejos de nuestra ubicación a lo cual me respondió en su acento característico: «¡No me jodas tío vienes a Madrid a comer hamburguesa! ¡Estas flipao! ¿Tanta comida buena y vas por una hamburguesa? ¡No me jodas! Acto seguido terminamos en el famoso Museo del Jamón, lugar típico, económico, de término promedio, donde una caña y unas gambas al ajillo son la merienda perfecta.

Pero para no alargar su lectura recomiendo con vehemencia los siguientes lugares, estando muy seguro que no les fallarán:

L’albufera: sin duda una de las mejores paellas, restaurante fino y un poco costoso pero por esa paella y los postres de ese lugar… rayar la tarjeta de crédito vale la pena.

Asador de Aranda: una pata de cordero crocante y en su jugo, se derrite en el paladar.

Casa Juan: un menú estrambótico en el cual uno paga la sentada y solo se dedica a esperar que le sirvan. La cantidad y variedad son impresionantes. Incluye una parrilla para uno asar su propia carne y hasta el licor digestivo.

Ten con Ten: un sitio exclusivo para unos buenos cocteles, un restaurante bar de muy buen ambiente. Platos relativamente pequeños, pero apenas. Típico sitio gomelo.

El mercado San Miguel: un complejo ubicado a unos metros de Plaza Mayor donde se encuentra el mejor ambiente para picar todo tipo de tapas y bebidas. Excelente para pasar el rato de un sitio a otro, probando y disfrutando el ambiente de mercado. ¡100% recomendado!

La cantina: el mejor pulpo a la gallega. ¡Nada que hacer! Y si les da por arriesgarse con una sidra, les va a ir muy bien.

San Ginés: Típico, legendario y ancestral, donde se hace fila por comer churros con chocolate derretido hirviendo, para quemar el paladar.

Sin que éste largo y a la vez corto resumen, que abarca toda una ciudad, sea obligatorio, estoy seguro que quedaran satisfechos.

Para acabar: en todo buen ‘paseo de olla’ siempre al final se dejan las compras. No obstante, esto es posible si después de semejante ‘tragantina’ dejaron unos cuantos euros para el shopping.

En Madrid hay cientos de lugares para comprar y les puedo ayudar con algunos para que vayan a la fija:

El Corte Inglés: Más tradicional imposible. Todo es posible en el Corte Inglés, y dan anuncios en chino o mandarín.

Triathlon: bodega de exuberante tamaño repleta de artículos para todo tipo de deportes. Marcas locales a muy buen precio.

Outlet de San Sebastián de los Reyes: es un poco retirado de Madrid, pero bueno y famoso.

Mercadona: para compras de mercado, condimentos y artículos de consumo, más barato es imposible. No existe nada más barato. Repito. ¡No existe!

Y bueno, no olvidemos el paseo en tren al místico Toledo, que es como el Chía cercano a Bogotá, pero en Madrid. Junto a Segovia, son un par de pueblos espectaculares como para cerrar el viaje con broche, candado, cerrojo o chapa de oro.


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí